El cambio interior

ABRIRSE

SI UNO MODIFICA LA PERCEPCIÓN QUE TIENE DE SÍ MISMO, SI SE SITÚA INTERIORMENTE ALLÁ DONDE SIENTE QUE TIENE QUE ESTAR, DIBUJA UN NUEVO CONTEXTO PARA SUS RELACIONES Y SUS OPORTUNIDADES

Ocurre con la facilidad de un clic, aunque puede ser fruto de un largo trabajo interior. Los demás no pueden notarlo aún, ni siquiera a veces la propia persona, o no muy conscientemente. Sin embargo, dentro de ella se ha decidido algo, se ha producido un punto de inflexión que solo se hará manifiesto más tarde, o quizás nunca, pero que empieza desde entonces a desencadenar cambios alrededor.

Puede tratarse de un «perdón interior», independiente del verbalizado, hacia alguien próximo o lejano, incluso hacia alguien ya muerto. O consistir en un «permiso interior», para disfrutar más de la vida, para soltar lo que ha de irse, para convencerse del derecho a merecer (verdadero amor, respeto…). También puede ser una «aceptación interior», si se asume algo largamente negado, como una limitación o un anhelo. En todos los casos, si cambia la manera en la que alguien se percibe a sí mismo al poco tiempo cambia también necesariamente el modo en que se relaciona con los demás.
Cambio

TODO SE ORDENA

No hace falta una declaración de intenciones formal, el cambio se va explicitando solo y se deja notar pronto en las respuestas del entorno: la señal que emite todo convencimiento interior establece de inmediato nuevas reglas del juego.

El movimiento interno de una sola persona modifica en alguna medida la dinámica de cualquier grupo del que participe, ya sea una pareja, una familia o un equipo de trabajo. Sin necesidad de confrontación, se pueden desactivar así todas aquellas situaciones que alimentamos, incoscientemente, sintiéndonos victimas o culpables: relaciones desequilibradas, chantajes emocionales, vínculos basados en aquello que el otro no puede darnos en vez de en aquello que si puede ofrecernos.

A menudo el primer paso para resolver un conflicto pasa para resolver un conflicto pasa por asumir la cuota de responsabilidad que tenemos en él. Más que esperar a que algo o alguien cambie, o lamentarse de lo que no es posible modificar, lo inteligente sea tal vez cuestionarse la propia postura y abrirse a un nuevo modo de verse, ocupando un nuevo lugar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s