Propiedades curativas del ajo

Las propiedades del ajo lo hacen un aliado de nuestro aparato digestivo, ya que nos ayuda a prevenir inflamaciones estomacales y favorece la eliminación de bacterias dañinas en los intestinos

ajo

El ajo es un ingrediente habitual en muchas de nuestras comidas. Sin embargo, muchos ignoramos que, además de otorgar un toque inconfundible a nuestros alimentos, el ajo también puede mejorar significativamente nuestra salud.

Durante mucho tiempo, las propiedades curativas del ajo han sido utilizadas en la preparación de medicamentos naturales – por ejemplo, por sus efectos diuréticos, causados por la acción de sus aceites esenciales y sus azúcares de bajo peso molecular –; y recientemente, han surgido diferentes estudios científicos que validan su uso como remedio eficaz para muchas otras afecciones. Pero, ¿qué hace del ajo un alimento tan bueno para nuestro bienestar?

Propiedades nutricionales del ajo

    • Vitaminas y minerales. Además de contener agua, proteínas y carbohidratos abundantes en fibra, el ajo posee una gran riqueza de vitaminas (B1, B2, B6, B12, ácido fólico, E, C y A) y minerales (hierro, calcio, zinc, magnesio, etc).
    • Adenosina. La adenosina es un compuesto químico que contienen todas las plantas de la familia del ajo, como las cebollas, puerros, etc, que es responsable de impedir la agregación plaquetaria y fluidificar la sangre.
    • Ajoeno. Es otro de los compuestos químicos presentes en el ajo con capacidad anticoagulante y que, además, reduce los niveles de colesterol LDL.
    • Alicina. Este componente es el principio activo estrella del ajo. Se produce con la acción de la enzima alinasa sobre uno de sus aminoácidos, y tiene un gran efecto antibiótico, aumenta las defensas, previene las úlceras de estómago, favorece el sistema cardiovascular en distintos aspectos, actúa contra la bronquitis, y sobre todo, está considerado un importante elemento anticancerígeno.

El ajo para prevenir

El ajo es un elemento muy efectivo en la prevención de todo tipo de enfermedades y males cardiovasculares. Así, por ejemplo, el ajo ayuda a reducir la presión arterial en las personas, gracias a que estimula la producción de ácido sulfhídrico, el cual relaja los vasos sanguíneos y mejora el flujo de la sangre en el organismo. Además, ayuda también a prevenir y reducir el endurecimiento de las arterias que dificulta la circulación.

Por otro lado, el ajo es también excelente para la digestión. Aunque en algunas personas puede generar gases, y no se recomienda para quienes padecen de acidez o males gástricos fuertes, el consumo de ajo brinda grandes beneficios para el sistema digestivo, ya que ayuda a procesar mejor nuestros alimentos.

Así, el ajo colabora en la eliminación de desechos del organismo, ayuda a prevenir las inflamaciones estomacales e intestinales, e incluso puede eliminar bacterias dañinas en los intestinos, sin afectar a aquellas que ayudan en el proceso de la digestión.

Como se mencionó al principio, el ajo es también un excelente diurético, facilitando la eliminación de líquidos y toxinas. Para lograr este efecto en nuestro organismo, basta con realizar la siguiente fórmula, muy sencilla: Mezclar unos cuantos dientes de ajo molidos en un litro de agua y consumir diariamente dos vasos de este preparado, durante dos semanas. Se debe esperar al menos una semana para volver a consumirlo.

Finalmente, muchos estudios sugieren que hay una relación entre el consumo regular de ajo y la reducción en el riesgo de adquirir distintos tipos de cáncer, debido a sus propiedades antibacteriales y al bloqueo de la formación de sustancias cancerígenas. El ajo parece tener resultados especialmente buenos en la prevención de los distintos tipos de cáncer que afectan al tracto gastrointestinal; esto podría deberse a su contenido de azufre, el cual tendría efectos positivos en la lucha contra esta enfermedad.

    • Protege el sistema cardiovascular
    • Es un poderoso hipotensor (baja la presión arterial en hipertensión)
    • Reduce los niveles de colesterol LDL
    • Es un potente antibiótico
    • Regula los niveles de azúcar en sangre (diabetes))
    • Aumenta la actividad del sistema inmunológico (linfocitos y macrófagos)
    • Mejora los cuadros de bronquitis y catarro (es expectorante)
    • Previene las úlceras y el cáncer de estómago
    • La alicina actúa contra las nitrosaminas (poderosos cancerígenos presentes en numerosos productos para el hogar, alimentación y cosmética por la unión de distintos compuestos químicos)
    • Actúa contra los parásitos intestinales
    • Es diurético y depurativo
    • Es un gran desinfectante (ataca virus y bacterias)
    • Purifica la sangre y la hace más fluida (varices, flebitis)
    • Dilata las paredes venosas (es vasodilatador)
    • Alivia el dolor
    • Previene la arteriosclerosis
    • Es un poderoso antiinflamatorio
    • Descongestiona
    • Es estimulante
    • Reduce los callos y las verrugas cuando se aplica en rodajitas a modo de crema.

El ajo para curar

Si bien no hay nada mejor que la prevención para estar sanos, es inevitable que, eventualmente, contraigamos algún tipo de enfermedad. Aquí, el ajo también puede ser un aliado muy importante para nosotros. Por ejemplo, la alicina, un componente de esta planta, es un potente antibiótico, muy eficaz en la eliminación de microbios y bacterias que causan enfermedades respiratorias y digestivas. Además, se trata de un antibiótico selectivo: por ser natural, elimina las bacterias nocivas sin dañar a aquellas que son buenas para nuestro organismo.

El ajo es, también, un poderoso fungicida y un poderoso antiviral. Esto último ha sido demostrado en pacientes con VIH, quienes luego de consumir alrededor de 5 dientes de ajo diariamente, muestran una actividad inmune normal. Esto es solo una muestra de los poderosos efectos curativos del ajo.

¿Ajo crudo o cocinado?

Ya sea solo, en preparados, o con tus comidas, el consumo de ajo es una excelente forma de mantener alejadas a las enfermedades y de curar muchas afecciones a las que nos vemos expuestos diariamente.

Propiedades Curativas del AjoEs importante considerar que, a fin de aprovechar al máximo todos los nutrientes y las propiedades del ajo, lo mejor es consumirlo crudo. Sin embargo, existen otras presentaciones como ajo en polvo, ajo deshidratado o aceite de ajo. Incluso es posible adquirir cápsulas de ajo procesado, las cuales permiten aprovechar los componentes de este gran alimento y brindan una solución ideal para aquellas personas que no toleran su aroma o sabor, así que ya sabes… ¡no tienes excusa para no consumir ajo!

Un ajo crudo al día en ayunas… ¿Y el olor?

Numerosos terapeutas recomiendan comer un ajo picado crudo por la mañana, con el estómago vacío (aunque hay que tener un estómago a prueba de bombas) porque, según parece, es la mejor forma de beneficiarnos de sus muchas propiedades curativas, sobre todo a nivel antibiótico y anticancerígeno.

El problema al llevar a cabo esta práctica es mal sabor y olor que después se queda en la boca. Estas son algunas formas de aliviar el problema:

    • Utiliza siempre ajos frescos, son los que menos olor te dejarán en el aliento.
    • Antes de comerlos, puedes picarlos con unas hojas de perejil, ya que la clorofila reducirá el mal sabor y olor.
    • Tras haberlos ingerido, mastica unas hojas frescas de salvia.
    • Mastica semillas de cardamomo, un gran refrescante del aliento
    • Otra opción es trocearlo en dos o tres partes y tragarlo como si fueran pastillas. Es algo más difícil de digerir que picado, pero si tienes un estómago saludable no habrá problema, y es una forma eficaz de no sentir el sabor con tanta intensidad.

Remedios caseros a base de ajo

    • Un diente de ajo crudo para bajar la tensión, el colesterol y el azúcar en sangre, picado y tragado directamente.
    • Jarabe de ajo para el catarro o bronquitis macerando 50g de ajo triturado en medio litro de agua (añadirla después de hervir) durante 12 horas y añadiendo después una cucharada sopera de miel. Tomar una cucharadita tres veces al día.
    • Maceración del ajo en vinagre o aceite de oliva virgen extra para obtener todos los beneficios y propiedades del ajo crudo en los platos del día (ensaladas, verduras, etc).
    • Ajo crudo abierto sobre una picadura de mosquito para calmarla, desinflamar y desinfectar.
    • Una rodajita de ajo crudo frotada sobre los callos para eliminarlos (con paciencia, todos los días, hasta que desaparezca).

Toxicidad y precauciones

No se conocen, hasta la fecha efectos secundarios ni sobredosis por consumir cantidades elevadas de ajo. El ajo es uno de esos alimentos de los que no debemos preocuparnos a la hora de consumirlo en cantidades elevadas, ya sea de forma natural o en cápsulas, ya que se trata de un vegetal completamente inofensivo que además nos puede proporcionar grandes beneficios a la salud. Simplemente debemos tener en cuenta las siguientes advertencias:

    • Una gran cantidad de ajo puede irritar las paredes intestinales, sobre todo si se consume crudo y con el estómago vacío.
    • Al tener propiedades anticoagulantes, si tenemos una hemorragia, el ajo puede aumentarla.
    • Las mujeres con menstruaciones abundantes no deberían tomar ajo en los días de sangrado.
    • Las personas que vayas a someterse a una intervención quirúrgica no deberían tomar ajo en los días previos a la intervención, ya que puede ocasionar aumento de hemorragia.
    • No se han constatado los efectos del ajo en el sistema digestivo de los bebés, pero sí se sabe que sus sulfóxidos pasan, durante la lactancia, a la leche y le confieren un sabor desagradable.
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